domingo, 29 de septiembre de 2013

DE FANLO A LACORT -a patita-


Me animo a recorrer la Via Pecuaria "La Solana-Valle de Vio", pero en sentido inverso al que indican las guías y la propia señalización recientemente colocada. Más que nada por comodidad, y también por algo de lógica, ya que era el camino que seguian los pastores de estos lugares en su viaje a la tierra baja. El programa de la RTVA Chino-Chano le dedico un programa a esta ruta. En los siguiente enlace de Youtube podeis ver el recorrido.




El primer hito importante, a 3/4 de hora del inicio, es el mirador de la Rayuala. En medio de la foto, los Sestrales y al fondo el Cotiella.      





Pero lo primero es lo primero. Bocata de jamón,para cargar las baterías (aún no soy consciente de la paliza que me espera) y darme una sed que no calmaré con todos los manantiales y fuentes que espero encontrar. El carajillo posterior me ayuda a enfocar y hacer los encuadres de las numerosas fotos que hago desde este sitio.    

Desde la Rayuala hay una vista excepcional no solo del macizo de Monte Perdido, sino también de gran parte de la  sierra Tendeñera. Por el sur se intuye en congosto de Janovas y el valle de la Solana, por el este Peña Montañesa, Sestrales y al fondo el Cotiella, por el oeste se ofrece tentadora la punta Comiello. Creo que a este mirador tendré que venir en más ocasiones.

Nerín, uno de los múltiples pueblos que se pueden observar desde la Rayuala.


Peña Montañesa

El macizo de Monte Perdido. Por una vez merece la pena llevar en la mochila el teleobjetivo

Punta Comiello. 1889 mts.  En la ladera de la derecha se aprecia la pista que he de seguir

Tras multiples peripecias por no hacer caso al GPS llego a la caseta de vigilancia forestal que hay en la cumbre. Mientras hago fotos, llega el guarda, con su perro y dos garrafas de agua, una de ellas para compartir con excursionistas como yo que le preguntamos sobre la proximidad de alguna fuente. 
Vista panoramica de 180º desde Punta Comiello

Otra panorámica algo más reducida desde el mismo punto. En el descenso hago caso a las recomendaciones del guarda, que coinciden con lo que me decía el GPS.

Caseta de la Junta. En ella se reunóna los ganaderos de la Solana y Fanlo para acordar los repartos de los lugares en los que debian pastar los ganados. Lo que la distingue de una borda cualquiera es la existencia de dos bancos de piedra a ambos lados de la puerta donde se reunian, enfrentados unos y otros.

Cuello Burgasé. Comida y siesta. El paisaje y las vistas cambian radicalmente. Calor, mucho calor.


Muros de piedra seca nada más iniciar el camino de bajada desde Cuelllo Burgasé. Las construían para evitar que los ganados trashumantes  acedieran a las zonas de cultivo por las que pasaban

Sorprenden los muros de piedra a la entrada del pueblo de Castellar

Descubro que en Castellar vive gente. Hago el suficiente ruido como para alertar de mi presencia. No sabría definir a la gente que habita  este pueblo. El desorden, los restos  de diverso tipo: plasticos, telas envoltorios y dos o tres coches convertido en chatarra no me dan una buena impresión sobre esta gente,  con lo que intercambio la conversación necesaria para encontrar la salida del pueblo. 

Otra vivienda de Castellar. Los 6 kilómetros restantes, realizados bajo un sol de justicia y con el escasa agua de la botella a una temperatura impresentable me hacen que coloque el piloto automático y que no haga muchas fotos más. El paisaje es poco variado, y con el sol que cae pocas fotos se pueden hacer.

Punto final de la excursión. Ahora solo falta  esperar que vengan a buscarme con una cerveza bien fresquita. A los casi 20 Km que indica el cartel hay que añadir los extras de la subida a punta Comiello y la busqueda de una pardina que no encontré. Total desde las 8 de la mañana a las 17,30.

domingo, 12 de mayo de 2013

EL PILAR


El Pilar desde una ventana de mi casa




El Ebro guarda silencio...




El Pilar me despierta unas sensaciones totalmente distintas a La Seo. Es la luz, la cálida bofetada de la calefacción en invierno, la frescura en el verano, el recuerdo del olor a cera, que aún permanece, a pesar de que las velas de ahora son eléctricas; el ir y venir de gente,  de aquí de allí, turistas, fieles, los cánticos de los infanticos.  Los bancos con terciopelo rojo en los que me sentaba durante interminables misas los sábados por la tarde a final de los 60 y principios de los 70, el pasillo que había que atravesar sin respirar,  Goya, la Regina Martyrum,  el beso a la columna del Pilar. Lugar de paseo y de encuentro.



El altar mayor


Otra vista del altar mayor

Regina martyrm
Pero  sobre todo la Pilarica. 

Despotricaré  del cabildo metropolitano, quemaré algún cura, saquearé los donativos del portal de belén, dormiré borracho en un confesionario, enco-rreré a algún infantico (de estas cinco acciones solo una no he realizado, adivina cual). 


 Pero la Pilarica que nadie la toque. La Pilarica  es Zaragoza. Zaragoza la anarquista, Zaragoza la roja no es Zaragoza sin la virgen del Pilar.





Consigue que lleve 16 años  sufriendo una metamorfosis muy especial cada 12 de octubre. 






Ese día, en una extraña y complicada ceremonia que, año tras año,  me juro a mi mismo no repetir, me visto de baturro. Si, baturro, mi traje no es el sofisticado traje de boda del valle en cuarto menguante de tión rico y con posibles, ni el de pastor con refajo al estilo de la ribera de un afluente del Jalón. Mis trajes son al estilo de Galerías Primero (si hace calor) o el otro traje que me compré en el Pequeño Catalán (si hace frío)  y una complicada ingeniería de elásticos, gomas e imperdibles para sujetar el conjunto y que se mantenga a lo largo de esa festiva jornada.  Así pertrechado,  acompaño a mi mujer y mi hijo, y quien se quiera apuntar, para llevarle un ramo de flores a la Pilarica, y con eso  me creo que le pago ese matronazgo de la ciudad y el mío propio.


   
La Virgen del Pilar, que no quiere ser francesa, que no quiere ser pepera (ver  blog de noviembrede 2012) , la utilizo a mi conveniencia y no se queja. Me sigue emocionando la jota de los Sitios de Zaragoza que imagino como un himno a la Pilarica/Zaragoza. La Pilarica protegiendo a las ciudad y sus habitantes contra los invasores franceses (ver blog de marzo de 2012). Si en vez de Agustina hubiera sido la Pilarica la que dispara el cañón, aun estarían corriendo los franceses.



Encima de las naves, debajo del tejado





La calle Alfonso





La cerrada, triste catedral de San Salvador, o la Seo.
También desde mi casa, como la siguiente foto




Lo confieso, el pasado sábado 27 de abril le pedí perdón por haber simulado un vuelo en Microsof Flight Simulator con  un avión Fokker FVIII  y arrojar unas bombas sobre su edificio, como el 2 de agosto de 1936. También le pedí que me echara una mano en un examen que iba a tener una hora después. Como buena madre, me perdonó y como siempre, me ayudó.

Foto hecha desde la torre suroeste.  Esta imagen la tengo con 200 y pico mb de resolución ( 2 mts de larga) Si te interesa.  me mandas un correo y te la hago llegar




























jueves, 9 de mayo de 2013

LA SEO

La Catedral de San Salvador, conocida popularmente como  la Seo,  me produce sensaciones encontradas: de una parte los recuerdos de la infancia: recuerdos de  un lugar sombrío, con perpetuo olor a incienso. Tenebroso. Lugar de paseo de domingos en tardes de invierno.

Hace quince años, por los andamios de la torre.

Mas recientemente la recuerdo llena de andamios, suciedad polvo y todos los nervios y tensión que me produjeron participar en la organización de la exposición La Seo Espacio Real, en la que realicé trabajos no acordes con mi escala, nivel y adscripción funcional en mi condición de funcionario del Gobierno de Aragón, que se prolongaron en semanas sin días y días sin reloj, pero que recuerdo con gran intensidad y orgullo. 







En la actualidad, cada vez que paso por la puerta de la plaza no puedo dejar de alterarme e indignarme. Tras 23 años de trabajos y más de dos mil millones de las antiguas pesetas (12 millones de Euros) pagados por  las administraciones públicas, es decir, por todos, la iglesia católica, propietaria del inmueble cerró las puertas y colocó un vigilante en la puerta, para aquellos que no paguen el ticket de entrada, pero que ya lo han pagado de sobras con sus impuestos, no puedan acceder.                                                                                                                                                       

Por eso, cada vez que entro al interior,  todos estas sensaciones se me entremezclan. 

Esta vez (enero de 2013) tuve toda la catedral a mi disposición, incluida la torre, vieja conocida;  las siguientes fotos son prueba de ello y sobre todo, de mi reconciliación con el espacio, la piedra y la luz, ajenos todos ellos a las mezquindades del siglo y del mundo.
Altar Mayor

Detalle del retablo
Caja del órgano de La Seo

El órgano visto desde el altar
El cimborrio es uno de los elementos más espectaculares
                                                                                                                                                
                                                                                                                                                                


La capilla del Santo Cristo, vista desde el atrio de San Agustín, por la entrada de la calle Pabostría 



   


































Simbolos del Papa aragonés Benedicto XIII (Papa Luna)



Interior del ábside románico


Campana Valera, fundida en 1901


El salón de la ciudad