sábado, 16 de diciembre de 2017

UNA NOCHE EN EL MUSEO

Al poco tiempo de incorporarme, allá por el año 1990 a la Dirección General de Patrimonio Cultural del  Gobierno de Aragón, ya empecé con algún listado, realizado en los viejos Macintosh SE, sobre los bienes de la franja y los de Sijena. La mayor parte de este tiempo estuve como secretario del Director General de turno y por ello vi como todos ellos: D. Buesa, A. Mostalac,  J. Vicente  y Javier Callizo (con él ya no colaboré en la proximidad) y el actual I. Escuín, han dedicado  grandes esfuerzos para lograr el regreso de todos aquellos bienes que habían salido irregularmente de Aragón. Mención especial merece Alfonso Milian, primero mi párroco en San Pio X, y después Obispo de Barbastro Monzón, a quien tantos desvelos le ocasionó este asunto, y con quien dada la amistad que nos unía hablábamos sobre el tema siempre que teníamos ocasión. A ellos, y a todos mis contactos de whatsapp envié a las 08:45 el siguiente mensaje :  "Cuando leas esto, faltará muy poco para que estemos camino de Sijena con los bienes recuperados. Ha sido  para mi una suerte y un honor haber podido viajar a Lérida, a recuperar nuestro Patrimonio Cultural"

Por eso, cuando se me tanteó sobre mi disponibilidad para formar parte del operativo para recuperar, en el Museo de Lérida, las piezas que no devolvieron  el verano pasado, mi ofrecimiento fue total e incondicional, aún a pesar de que ese lunes  estaba de moscoso, Nunca renunciar a un día de fiesta supuso una compensación tan grande. Mis tareas iban a ser la de turnarme en la conducción de la furgoneta que iba a llevar al grupo de técnicos,  documentar la cronología de los acontecimientos yrealizar un seguimiento fotográfico de toda la jornada. 

A las 22,00 del domingo 10 se mantiene una última reunión, en el Museo Pablo Serrano de Zaragoza, tras la cual, me dedico a camuflar la furgoneta que nos va a servir de transporte:             


Una capa posterior, ocultó totalmente la identificación, que aún se aprecia en esta  foto anterior.  Pero la borrasca Ana y su ciclogénesis explosiva, hacen que a la altura de La Almolda, el camuflaje se haya quedado en la cuneta de la AP-2









De todas maneras la furgoneta blanca entre decenas de vehiculos de los Mossos d'Esquadra  y la Guardia Civil, no pasaba precisamente por ser  la furgoneta del repartidor del pan. En el Museo de Lérida quito, lo que queda de camuflaje y decido ir con el logotipo visible, a pecho descubierto. Total, la cariñosa despedida de los cupaires y CDR's  no nos la quita nadie.









Es evidente que estamos en la cantina de la casa cuartel de la Guardia Civil de Fraga



A las 11,30 salimos del museo con dirección al cuartel  de la Guardia Civil de Fraga, donde tomamos unos cafés y refrescos. La espera se hace eterna. Llega el Tte. Coronel Jefe de la Comandancia de Huesca,  y nos informa del operativo dispuesto.


 Vamos a ir  "encapsulados" (es decir, entre vehículos policiales) y debemos obedecer todas las ordenes que recibamos y  permanecer pegados al vehículo que nos precede, ya que seremos transportados directamente a la zona del museo por la que debemos acceder. Salimos de Fraga hacia Lérida a una velocidad que pocas veces ha conocido la furgoneta del Museo Pablo Serrano. Salimos de la autopista pagando religiosamente el peaje, y quedamos impresionados por el amplio dispositivo desplegado,  no llegamos a poder contar las furgonetas de Mossos d'Escuadra y Guardia Civil que nos aguardan. Y continúan llegando... 

La llegada a Lérida sobre las 03,00 del lunes 11 es espectacular por el dispositivo de seguridad desplegado. Una mínima cantidad de manifestantes es eclipsada por  las decenas de guardias civiles, mossos d'esquadra, policias locales y periodistas. A lo largo de la jornada los  periodistas de medios de comunicación aragoneses fueron abucheados e increpados en numerosas ocasiones, con una violencia verbal fuera de lugar.




Una vez llegados a la puerta del museo, nuestros temores desaparecen: Estamos rodeados por una muralla de vallas en todos los calles de acceso,  rincones y recovecos. Además hay varios cinturones de seguridad: cerca de los manifestantes y en la zona más expuesta los mossos d'esquadra, y en nuestro entorno más cercano, guardia civiles de los GRS provinientes  de diversas partes de España, y del famoso Piolin y que llevan una temporada por tierras catalanas. Todos ellos deseosos de volver a sus hogares.


No tenemos  los manifestantes a la vista, pero no por ello dejamos de oir sus insultos y gritos.  
Al ir a acceder al Museo de Lérida para iniciar el trabajo, solo se permite el acceso a los técnicos conservadores. Quedamos fuera el Director General, el letrado que ha llevado el juicio, el responsable de prensa del Departamento de Cultura, el conductor de un segundo vehiculo y yo. Tras unas llamadas telefónicas, se permite el acceso al Director General y al letrado. El periodista, el conductor del otro vehículo y yo hacemos del hall y del alero del museo nuestra residencia provisional. Fuera llueve y hace frío.  
El vigilante de seguridad del museo, nos permite acceder a los baños, al igual que a todos los miembros de las fuerzas de seguridad. A las 5 de la mañana se han cansado de gritar. Solo quedan dos personas con una estelada tamaño familiar, en la avenida de Aragón, calle principal de Lérida. Me animo y unos mossos d'esquadra me permiten abandonar la zona de seguridad y me abren unas vallas para que pueda salir,  con la vana esperanza de encontrar algún lugar abierto donde poder tomar un café. Tras la búsqueda infructuosa decido volver a la zona segura. No tenemos ninguna noticia de los compañeros que han accedido al interior.

En mi segunda visita a los aseos, en la planta baja del museo, soy increpado por una restauradora del museo; a sus gritos acude el director del centro que me acompaña a la salida e indica al personal de seguridad, que no está permitida mi presencia en el interior. Me encuentro con nuestro responsable de prensa, quien unos minutos antes también había sido informado sobre esta nueva situación. Al museo ni para mear.





La ligera cabezada que me estoy echando en la furgoneta es interrumpida a las 6,30 por los gritos e insultos de una concentración de unas 200 personas, que se acaba de congregar en la avenida de Aragón. Els Segaors es cantado una y otra vez. El bon cop de falç" es el estribillo favorito. Creo que solo cantan la canción para poder repetir esta frase.



Los edificios que nos rodean, en las proximidades de la iglesia parroquial de San Lorenzo, están ocupados en su mayoría por oficinas de Cáritas, Pero también hay algunas viviendas de particulares. De alguna de ellas salen gritos como "lladres", "fils..."  y también salen unos pocos restos de una bolsa de basura que alguien ha intentado lanzarnos, pero que supongo que se les ha estrellado en la ventana, por la parte interior. Me imagino su frustración y cabreo con toda la habitación llena de la basura que nos querían haber puesto por sombrero.

El amanecer nos trae la presencia del helicóptero de los mossos d'esquadra que nos acompañará  prácticamente toda la mañana, y posteriormente nos escoltará hasta Fraga







Con las primeras luces del lunes  comprobamos el amplio despliegue de medios de comunicación, escuchamos las declaraciones de Joan Tardá que hace a pie de valla y que oímos perfectamente por la radio, a la vez que las oímos de su propia voz. Nos sorprende ver a una persona enfundada con una bandera de Aragón, paseándose entre los periodistas y los concentrados. Alguien le grita algo, pero él ni se inmuta. Con un par.


Vemos también los edificios del entorno, adornados con esteladas e ikurriñas. Ciertamente, como diría Perez Reverte, nos encontramos en Territorio Comanche. Si nos acercamos a la  valla de la terraza, somos increpados y fotografiados. En una de las contadas ocasiones que nos asomamos vemos a un individuo que nos enseña los genitales y hace una irrisoria ostentación de los mismos.



Según nos informan, se trabaja sin descanso  en el embalaje de las piezas, pero todavía hay para mucho rato. Somos conscientes de que  nuestras vejigas no van a resistir hasta la finalización  de los trabajos. Recordemos que el director del museo nos ha prohibido entrar en él, ni para mear. Además la lluvia y el frío,  a pesar de las estancias en el interior de la furgoneta nos hacen anhelar un café con leche calentito.  La disyuntiva es clara: o cobardes y meaos, o valientes con la tripa caliente. No hay duda. Los mossos nos abren un salida entre las vallas y nos recomiendan muy amablemente un café en la avenida (avinguda) de Blondel, en pleno casco histórico, cerca de la catedral.


En la puerta de la cafeteria Snoopy me doy cuenta de que sigo llevando la acreditación y un pin de   Aragón, que escondo rápidamente.  Pedimos los cafés con cierto temor y  toda la discrección de la que somos capaces, pero al ver que en el mostrador venden loteria del Real Madrid,  nos damos cuenta de que estamos en lugar seguro. La televisión, sintonizando la 1 de RTVE con imágenes de Operación Triunfo confirma que estamos en territorio amigo. Reconfortados y envalentonados, nos permitimos un  breve paseo que nos confirma  que Lérida vive un lunes normal, que es una ciudad muy tranquila y acogedora y que el conflicto está protagonizado por unas cuantas decenas de individuos, (eso sí, gritan mucho) en un punto muy concreto, el resto de la ciudad parece ajena a lo que ocurre en la avenida de Aragón

A la vuelta al "fuerte" nos encontramos a una "Tieta" que está insultando a la pareja de mossos que nos han facilitado la salida.  La señora está gritando más allá de lo que sus cuerdas vocales le permiten y su tensión arterial recomienda. Recriminaba a los mossos su colaboración en este dispositivo para la  recuperación de los bienes. Esperamos unos veinte minutos a que la situación se calme para poder entrar, y no alterar más la situación.



 En un momento de escasa presencia de policia, aprovecho para hacerme una foto en la zona de entrada al museo.


Sobre las 11,15 de la mañana, se nos indica que ya está todo practicamente embalado y la demora está ocasionada por trabas burocráticas por parte del personal del museo. Los gritos en la calle van en aumento y coincide con  mucho movimiento por parte de los mossos. Los GRS de la Guardia Civil empiezan a pertrecharse con material antidisdurbios. Nadie está quieto, ordenes, desplazamientos, tensión. Lo que tenga que pasar va a pasar a partir de ahora. Después me entero de que han sido los mossos los que se han tenido que enfrentarse con los manifestantes, para prepararnos una vía de salida.





Me acerco a la zona de carga con la intención de documentar fotográficamente la carga de las obras en el camión. Mi presencia desata los ánimos entre los congregados. El teniente al mando de la Guardia Civil me  impide hacer fotografias; discuto con él, le digo que hable con quien tenga que hablar. Lo hace con su superior y enseguida me ratifica la negativa. Da la orden a dos guardias civiles para que me saquen de allí, pero les indico que no es necesario, que ya salgo yo solo. Me alejo cabreado cuando se abre la puerta y empiezan a cargar las obras, son las 12,15. Veo a mis compañeros en el hall del museo y hablamos por la puerta entreabierta. Están a la espera de la orden para salir del museo y  montar en la furgoneta, la cual preparo, dejando todas las puertas abiertas y el motor en marcha. Una hora después el camión y la furgoneta de transporte están cargados. Estamos a la espera de que la policial local de Lérida y los mossos preparen el dispositivo que asegure nuestra salida de la zona sin problemas, motivo por el cual continúan los enfrentamientos entre manifestantes y mossos. Sobre las 14,15 el camión, nuestra furgoneta y una amplia comitiva abandonamos el museo.





El camión recibe varias pedradas mientras maniobraba, que no han supuesto ningún daño aparente, y que han levantado gritos de recriminación entre los congregados. El siguiente  video es grabado por la Guardia Civil y subido por ellos a facebook
El siguiente video es grabado por mi, desde el salpicadero de la furgoneta y en el se aprecia el amplio dispositivo para asegurar nuestra salida. Todas las calles controladas por la policía local o los mossos, la gente contenida tras vallas o efectivos policiales. La avenida principal de Lérida, totalmente cortada al tráfico. Estamos impresionados por semejante despliegue. La Policía Local y los Mossos d'esquadra han realizado un trabajo digno de elogio.

Las afecciones al tráfico son importantes, ya que tenemos la vía totalmente despejada hasta la entrada al peaje de la AP-2: rotondas bloqueadas, semáforos, Stops y Ceda el Paso, con control policial.  Experimentamos una sensación rara al pasar los semáforos en rojo con la guardia civiles y los locales al lado. Esta vez no hay multa. Nos encontramos con una caravana de vehículos que pretenden entrar a la ciudad y que deben llevar un buen rato esperando, por la sonora pitada con que nos obsequian. Pero creo que esta pitada es más bien por la espera  y molestias que les estamos causando, que por los bienes que nos llevamos de vuelta. Al llegar a la autovía que nos conducirá a la AP-2, fuera ya de Lérida, nos obsequiamos a nosotros mismos con un aplauso "como cuando aterrizamos con Ryanair", dice alguien. En el peaje de la AP-2 los GRS de la Guardia Civil llevan armas largas, fusiles de asalto. Por la AP-2, camino de Fraga formamos una larguísima comitiva formada por vehículos de los mossos d'escuadra, la guardia civil, coches civiles y el helicóptero de los Mossos. Observamos que en cada paso elevado sobre la autopista hay un vehículo y agentes de los Mossos, algunos también con armas largas. No vamos muy rápidos. Poco antes de la salida de la autopista a Fraga el helicóptero de la Guardia Civil, hace el relevo al helicoptero de los Mossos d'esquadra. Parada en el peaje de Fraga donde se recompone la caravana. Mossos y gran parte de los vehículos de los  GRS abandonan la comitiva. La  nueva comitiva la componemos cerca de una docena de vehículos.

En las rotondas de Fraga, camino ya de Villanueva de Sijena por la A-131  la gente nos saluda, nos hace fotos, nos sonríen. Respondemos a sus saludos con breves toques de claxon. Miralsot, Velilla. Ballobar, Chalamera, etc son localidades en las que la gente está en la calle, esperándonos, saludándonos al pasar. La  tensión, los nervios, el enfado por lo que oímos por la radio y leemos en las redes sociales deja paso a una emoción incontenible que nos hace soltar algún que otro lagrimón. Si. Lo reconozco, yo también.

Que decir de la llegada a Villanueva de Sijena y al monasterio. Ya lo visteis todos.



Con los miembros de la UCO y la policia judicial de la Guardia Civil. Nuestros ángeles de la guarda, los GRS, no llegaron a Sijena.



Tras unos minutos de gloria, saludos y abrazos, hay que continuar con el trabajo, y ahora si que cumplo con mi cometido y realizo un amplio reportaje de la llegada de los bienes










Las primeras cajas descargadas del camión y  preparadas para su entrada en el monasterio, en la sala de los antiguos dormitorios.

El camión de transporte de una empresa especializada en transporte de obras de arte, climatizado  y mucho más nuevo que el que utilizó el MNAC en julio de 2016 para traer las primeras piezas, de la misma empresa, FELTRERO. El camión de entonces, también climatizado tenía la matrícula 8183 BVP. El contratado por el Gobierno de Aragón tiene una matrícula mucho más reciente 2902 GMJ. El Director de Museo de Lerida, comentó que utilizamos un simple camión de mudanzas. 


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Los medios de comunicación leridanos desplazados a Sijena fueron respetados, no como ocurrió con el equipo de Aragón Televisión, que fue sometidos a insultos y provocaciones constantemente.






Los héroes olvidados: muchas horas de trabajo físico muy fuerte,  los más cercanos a las iras e insultos de los manifestantes, y sin  apenas descanso ni comida. Su camión recibió tres pedradas en el museo, cuando se cargaban los cajones con las piezas.


 No pudimos agradecer lo suficiente a las Hermanas de Belén el tazón de caldo de pollo con fideos que nos ofrecieron y que tomamos con sumo gusto. Excepto un peón de la empresa, que siendo vegano, se tuvo que conformar con un puñado de almendras. Posteriormente el Ayuntamiento de Sijena complementó el menú con unos generosos bocadillos de lomo con queso y pimientos.
¡Que duro es ser vegano!



Mi tazón de caldo. Esperando a que se enfríe un poco.




Como suele ser habitual, fuimos los últimos en abandonar el lugar, ya que hubo que preparar una pequeña exposición provisional para los vecinos de Villanueva y las autoridades, que al día siguiente visitaron una muestra de las piezas retornadas. Total,  que a las 20,30h. de regreso a casa, tras 23 horas fuera de ella.   Pero mereció la pena

martes, 14 de noviembre de 2017

VILLANUEVA DE JALON

Muy cerca de Morata de Jalón, en dirección a Purroy se encuentra este despoblado. Como es habitual no llego a él por la carretera, sino dando una amplia vuelta por huertas y montes para conocer bien el entorno.



Villanueva se encuentra en un promontorio sobre la carretera de Morata a Purroy, encima de un meandro del Jalón que riega una generosa huerta. Su  subsuelo es atravesado por la via de ferrocarril de Zaragoza-Madrid y a unos centenares de metros discurre la moderna linea de AVE. Una noria y una fábrica de papel completan el inventario de infraestructuras del lugar.




El acarreo manual del agua desde el cercano Jalón (hay un azud para el aprovechamiento de las aguas) para el abastecimiento doméstico parece que fue una de las causas determinantes para el éxodo definitivo de sus vecinos. El agua, siempre el agua.



El monte Ventolero, al sur de la localidad, me permite ver el entorno cercano y lejano

Castillo de Mesones

Castillo de Arándiga

El tren de cercanias atravesando el túnel. Hay trampa y cartón. Mejor dicho Photoshop
Una vista más desde el este. Desciendo el monte fuera de senda.


Supongo que este paraje tendrá algún nombre. O varios. Un rincón precioso.
Este buitre ha seguido atentamente mi descenso. Otro día tal vez tenga más suerte.
















La escuela. Solo pongo las fotos de la escuela y la iglesia. El resto de edificaciones, viviendas de particulares solo sirven para ahondar en la sensación de abandono y desidia. Si alguien quiere conocer más sobre las casas y las gentes que allí vivieron, os dejo un enlace al blog de Faustino Calderon Pueblos deshabitados donde se trata más intensamente este tema.







Restos de la noria en la proximidades de Villanueva (perfil del fondo)


Interior de la noria



Antigua fábrica de papel, en las confluencias del río Jalón, la carretera y la vía del ferrocarril.





Ya de vuelta hacia Morata, encuentro esta noria, que en la actualidad ha sido sustituida por un motor eléctrico para suministrar agua a una explotación ganadera en las proximidades

domingo, 5 de noviembre de 2017

DE MORATA A CHODES POR EL MEANDRO DEL JALON

Una sencilla excursión de unos 9 kilometros que pudiéndose hacer en poco más de dos horas a mí me costó algo más de 5. No es que me perdiera, pero me entretuve en rincones, subí a cerros, fotografíé buitres e intenté subir (sin éxito) al castillo de Chodes





















Peña Agujereada (no se rompieron la cabeza para ponerle nombre)

Un paseo por la huerta de Morata de Jalón, siguiendo el cauce del río y la vía del ferrocarril que atraviesa un paraje cárstico, conocido como las Torcas y que ha sido desde los años 70, escuela de iniciación a la escalada para no pocos zaragozanos.




Desde dentro de la Peña Agujereada
El castillo de Chodes me acompaña durante todo el recorrido y ocupa parte de mi pensamiento: por donde y como subirlo. Finalmente, tras varios intentos,  desisto. En 1131, ya parece que existía en castillo, y a sus pies se extendía la localidad de Chodes. Parece ser que en el s.XVII se trasladaron a la actual ubicación de Chodes, en la huerta del Jalón.




El río Jalón, tranquilamente, se va desangrando entre huertas y campos frutales, manchando de verdes y amarillos los grises roquedales de la zona. Madurez generosa que me trae a la cabeza al río Ara, juvenil y enérgico que roba terreno por donde pasa y cuyas aguas apenas se utilizan para el riego. Dos rios muy distintos, pero cada uno con su belleza.

En todo el recorrido está muy presente le recorrido del ferrocarril Zaragoza-Madrid, hoy en día solo transitado por trenes de mediano recorrido (Zaragoza-Arcos de Jalón) y mercancías. Estos antiguos puentes me recordaron mis viajes infantiles en tren.



Panorámica del meandro del Jalón, desde la Peña del Postillón



Buitre en el castillo de Chodes.




Chodes es un pueblo curioso. Por una parte está su famosa plaza circular, atravesada por la carretera, verdadera pesadilla para los responsables autonómicos de Carreteras y Patrimonio Cultural. Pero sobre todo es curioso por que aquí vive un amigo mio Carlos E. Grasa Toro,  convertido en el escritor Grassa Toro, ascendido a la categoria de Patafísico, con quien comparto fecha de nacimiento, la EGB, el  BUP y la participación en una revista "Caracola", alla por el 1987 y que ha montado una especie de residencia para artistas que se conoce por La Cala, acrónimo de Casa La Andariega.  Articulo en el Pais sobre la Cala  

Este Moai aragonés, de barro y cañizo,  lo plantó con la ayuda de los vecinos de Chodes, en una era próxima a la Cala.