domingo, 27 de diciembre de 2015

OTAL, pueblo y su iglesia


Aprovechando la excepcional climatología del primer sábado de abril, me embarco en una excursión al pueblo de Otal, con Javier, Lola, Isabel, José Ramón, Mª Jesús y Brego 


En el collado de Otal. Al fondo detrás mío, el macizo de Monte Perdido

 Brego, con el monte Oturia al fondo
 Bajamos por el camino que comunica Otal, con Yesero, acercándonos a la zona de influencia de Erata. Por la tarde regresaremos por el camino que lleva a Escartín, bajo el Pelopín. La Comarca del Sobrarbe se ha empeñado en poner señalización del camino de Santiago en todas las balizaciones preexistentes. No se si algún peregrino/turista del camino agradecerá la vuelta que supone pasar por Otal, cuando lo más cómodo para el peregrino es andar por la parte baja de los valles


 Mi primera obra como jefe del negociado de control de 
obras y restauración, ¡¡que mejor comienzo!! Yo mismo denuncié en su día el derrumbe del tejado, que he contribuido de manera muy directa a restaurar. Esta obra fue un compromiso del anterior Director General de Patrimonio Cultural, junto con S. Bartolomé de Bergua y la iglesia de Escartín, con un ayuntamiento y una comarca (todos ellos del PSOE) Ha sido un gobierno del PP, el que finalmente lo ha llevado a cabo, en beneficio de una comarca y un ayuntamiento del PSOE) en un momento de gran penuria económica en las administraciones publicas. Por otra parte,  ha sido la única obra de cierta envergadura que se ha hecho en 2014 desde la DG de Patrimonio Cultural.

Como es de esperar, cada vez que hablo con alguien de mi participación en  esta obra, recibo críticas en ambos sentidos: ¿para que gastarse dinero en una obra que no va a ver nadie? y ¡Ya era hora! ¡La empresa no era de aquí! ¡El arquitecto, etc, etc. Lo propio del desprecio sistemático a todo lo que hacer la Administración. 


A mi me gusta, y si algún día llega alguna carretera o pista, la podrán disfrutar más gente. Eso sí, habrá que poner alguna otra puerta para evitar que la pila bautismal o algún otro elemento desaparezca.

 Tras la necesaria comida a la sombra de los  nogales, visitamos con mucha precaución alguna casa. Nos preocupa la cantidad de alimentos y otros objetos que la solidaridad va dejando en la cocina de Casa O Royo. Nadie retira nada y todo se va deteriorando y facilitando la abundancia de ratas y propiciando un estado insalubre.







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